Publicado originalmente en las cartas del lector del diario Menorca y el Ultima Hora del 21 de Enero de 2012
La agencia de rating S&P acaba de rebajar dos peldaños la calificación de la economía española (¡Con Rajoy, De Guindos y Montoro en el gobierno! ¡Dios, que poca fe!). Para los de la LOGSE, diré que las agencias de rating (tan solo tres, y de carácter privado) son aquellas que, en el fluctuante y especulativo mundo de la Bolsa, sopesan y califican los Valores para saber la "fiabilidad" que tienen esos productos en el Mercado. Para que lo entiendan tod@s: si yo, casi único criterio conocido, califico una determinada empresa, lo que consigo es revalorizarla o hundirla según la puntúe, ya que todo depende de la confianza que se tenga en esos Valores. En el mundo de la Bolsa, la especulación determina que nada tiene un valor verdadero, sino el valor que la gente cree que tiene.
Lo que no es público, aunque sí de cajón, es que una agencia de carácter privado responda a intereses privados. Esto se pudo comprobar en el caso Enron, empresa valorada con AAA (la máxima) en las tres agencias conocidas hasta cuatro días antes de su quiebra. ¿Se imaginan controlando el valor de las cosas, subiendo los precios al máximo a la hora de vender, como ocurrió en la burbuja inmobiliaria, y bajándolos al mínimo a la hora de comprar, como sucede actualmente? Ese es el panorama.
Y lo que me deja patidifuso (para los de la LOGSE: pillao) es que no se cuestionen siquiera esos intereses creados y que sigan manejando los Mercados a su antojo, lo que me lleva a una única e impepinable conclusión: esta inmensa crisis que vivimos es en verdad una inmensa estafa, donde el pánico está a la orden del día y donde el alarmismo, la pesadumbre y la imposición de sacrificios inunda todos los medios de comunicación (donde, irónicamente, hasta los de carácter público son de caracter privado). La propaganda del miedo se constata contando el número de veces que se pronuncia la palabra "crisis" en cada periódico y en cada telediario. Si esta crisis fuera real y verdadera les aseguro que el sr. Emilio Botín no hubiera obtenido beneficios record el año pasado para su banco de Santander. Vean el ejemplo de Islandia, donde mandatarios y banqueros, promotores e instigadores de la "crisis", han sido llevados ante la Justicia para ser condenados, mientras aqui se les indulta bochornosamente, como hace dos meses a Alfredo Saenz. Los atropellos de este camelo se ven (y se sufren, aunque no todavía en la mayoría de la población) a diario, en forma de reformas laborales de dudosa ética o en recortes sociales donde las codiciosas y codiciadas privatizaciones no tardarán en salir a la luz. Y todo orquestado con un único fin: acaparar todo el dinero y el poder posible, en las exclusivas manos de los de siempre, aquellos que acudirán al próximo foro de Davos o los miembros del infausto club Bilderberg. Si esta crisis fuera "real" estos personajes también la sufrirían y no lucirían esas amplias sonrisas que tan a menudo les es imposible reprimir. El número de ex-directivos de Lehman Brothers o de Goldman Sachs a cargo de los ministerios de Economía de países como USA, Francia o España ya indica por donde van los tiros en esta trama mafiosa. No lo llamen crisis, llamenlo estafa.