domingo, 14 de mayo de 2017

HOY, MÁS QUE NUNCA, NO A LA GUERRA

(Publicada originalmente en el diari Menorca, del 8 de diciembre de 2016) Advertimos que el siguiente texto puede herir la sensibilidad del lector. La crudeza del texto es necesaria para que la empatía que podamos sentir no sea "ficticia" o "imaginaria" (quien sea capaz de sentir empatía, claro está. Quien tiene psicopatía y/o sociopatía, por ejemplo, está demostrado que carece de ella, y el no sentir empatía ante determinados sucesos puede ser síntoma de tener alguna de estas enfermedades). Advertido queda. El 12 de marzo de 2006, cuatro soldados de EE.UU. entraron en la casa de Abeer Qassim, una niña de 14 años a la que habían echado el ojo en un puesto fronterizo días antes. Los soldados mataron a sus padres y a su hermana de 6 años, acribillados a balazos. A Abeer la violaron los cuatro, y para no dejar rastro, le reventaron la cabeza, le cortaron las piernas, y la quemaron. El ejemplo, por extremo que parezca, no es una excepción. Actos así de crueles e inhumanos son comunes y normales en todas las guerras. Por el número de conflictos armados que hay hoy en día, no es descabellado afirmar que mientras tú lees esto, seguramente un niño está siendo acribillado por un AK-47, y una niña está siendo violada por personas cuya vileza carece de adjetivo. Y todo por motivos tan viles como unos pozos petrolíferos o unas minas de coltán. Las guerras conllevan todo tipo de barbaridades inimaginables. Y esas barbaridades, lejos de humanizarse, continúan siendo igual de bárbaras que las que había en la Edad de Piedra, en el Imperio Romano, en la Edad Media, o en la Segunda Guerra Mundial. Toda guerra es violenta. Toda guerra es injusta. Toda guerra es inmoral. Hemos visto estos últimos años cómo los conflictos armados por los recursos naturales se ejecutan de un día para otro, sin que la ONU sea capaz de hacer nada para impedirlos. Afganistán, Irak, Libia, Yemen, Congo, Sudán, y ahora Siria. Unos conflictos armados en los que, uno a uno, se han ido sumando todas las potencias mundiales para no perder su trozo del pastel, y acabando con una ciudad como Alepo siendo bombardeada, simultáneamente, por EE.UU., Rusia, Francia, Bélgica, Alemania, Arabia Saudí, y la misma Siria. ¿El resultado? Ningún hospital en pie y la peor crisis de refugiados que se recuerda. La Historia de la Humanidad ha sido una Historia de la Dominación: los monarcas sobre los súbditos, los blancos sobre los negros, los hombres sobre las mujeres, los ricos sobre los pobres, el 1er mundo sobre el 3er mundo... Los fuertes sobre los débiles, en resumen. El ser humano siempre se ha creído con derecho a dominar a otros seres humanos, y en el siglo XXI, en los albores de esta Nueva Era, debemos negarnos a seguir manteniendo esta vorágine de injusticia y violencia. Nadie tiene derecho a dominar a nadie. Nadie. Y concienciarnos de ello será nuestro mayor reto en los próximos años. Por Aylán. Por Abeer. Por todos los niños, mujeres, ancianos y personas que están sufriendo y muriendo cada día debido a nuestra indiferencia y/o a nuestra falta de empatía. El lunes 12 a las 18:30h, en el carrer de Ses Moreres de Maó, la plataforma Benvinguts Refugiats Menorca convoca una concentración para mostrar nuestro más profundo rechazo ante una situación vergonzosa e insostenible. Hoy, más que nunca, NO A LA GUERRA

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