Publicado originalmente en el UH del 12 de Febrero de 2012 (y censurado vilmente por el diario Menorca)
Recuerdo las irónicas palabras de nuestro monarca en su último discurso navideño: "La justicia es igual para todos". El sr. Camps se debe estar partiendo todavía de risa con su "amiguito del alma", el Bigotes, por la sentencia que ha dictaminado que su relación era estrictamente comercial. ¿Acaso esperaban otra decisión de un jurado popular en una comunidad donde el PP goza de una amplia mayoría absoluta? El triunfo mediático fue convencer a la ciudadanía de que todo consistía en el "regalo" de unos trajes (valorados en miles de euros), cuando eso tan solo fue lo que se podía demostrar ante el juez. Lo escandaloso del tema es aquello de lo que no hay pruebas: los maletines de dinero negro que pudieron circular a cascoporro en el desparrame de proyectos, concesiones y subcontratas que el sr. Camps y el sr. Matas repartieron a dedo entre sus amiguitos del alma en los años que gobernaron. Los movimientos bancarios quedan registrados. El dinero en negro, evidentemente, no. Echen un vistazo a las cifras del Palma Arena, de la visita del Papa o de la Fórmula 1: escandalosamente abultadas. Y ahí quedarán esas cifras, en el mar del Olvido.
Irónicamente, el primer condenado por la trama Gürtel es el juez que instruia la causa, Baltasar Garzón, por ordenar unas escuchas telefónicas que, al igual que en el caso de Marta del Castillo, solo perseguían la más que probable ocultación de pruebas. La inhabilitación del juez no solo quita de enmedio a aquel que perseguía los delitos, sino que además sirve como toque de atención para aquellos que pretendan lo mismo: o se es cómplice de los que ostentan el Poder, o se le inhabilita de por vida. ¡Cuánta razón tenía aquel que representó a la Justicia con los ojos vendados! (aunque, en honor a la verdad, en vez de vendados deberían salir arrancados de cuajo)
¿Y qué me dicen del busto que tendrá D. Manuel Fraga en el Senado? ¿Se imaginan un busto de Goebbels, Himmler o el dr. Menguele en el Parlamento alemán?. Además resulta irónicamente retorcido considerar padre de la Constitución al fundador del único partido que votó en contra de la misma (y si no me creen, consultenlo). Aunque no creo que el sr. Rajoy y sus acólitos sean conscientes de lo irónico que es llenarse la boca hablando de la Constitución y después se la salten a la torera, reescribiéndola a su conveniencia u omitiendo sus artículos más importantes, como aquel que me garantiza una Sanidad gratuita para después querer cobrarme 10 euros por un trozo de plástico en forma de tarjeta sanitaria (ojo al dato: únicamente en las Islas Baleares). ¿Qué será lo próximo? ¿2 euros por cada receta? ¿20 euros por cada escayola? ¿50 euros por cada radiografía?. Hago mío el lema del sr. Camps: yo, aquí, no pago.
Espero que el Destino se deje ya de tanta ironía porque con tanto cachondeo me tiene frito.
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