miércoles, 4 de septiembre de 2013

EL ANTICRISTO SE MANIFIESTA

Me suele entrar (no sé por qué) la risa floja cuando alguien me dice que vivimos en democracia. Señoras, señores, despierten, vivimos en la dictadura de los Mercados, y no es retórica, si no una dictadura pura y dura, donde hace tiempo que desapareció la Soberanía Popular (y no solo en España, pregunten en Italia o Grecia quien eligió como presidentes a Mario Monti o a Papademos). La dictadura de los Mercados es más que un hecho, se ha convertido en una realidad única y absoluta. El desconocimiento generalizado de cómo funciona (y lo que conlleva) el sistema económico imperante, el capitalismo, me resulta alarmante. Ya expliqué en un artículo anterior que todo se basa en primera y última instancia en la especulación, o sea, en el subterfugio para hacernos creer que tal o cual cosa tiene tal o cual precio, y no basado en un precio justo, si no en el precio máximo que la gente está dispuesta a pagar. Aunque considero más alarmante que la gente, en general, sea incapaz de imaginarse en otro sistema diferente. Que la gente utilice un sistema diseñado para que una parte muy pequeña de la población se lleve las ganancias del trabajo de la gran mayoría ya es una locura. Que ese sistema, depredador e inhumano, esté actuando como un cáncer sobre el planeta Tierra es una locura aún mayor. Que la gente ni se replantee todo este Sistema, si no que agache la cabeza y lo acate sin asumir las responsabilidades que de todo ello se derivan (principalmente de carácter sociológico y ecológico), para mí es la prueba evidente de la enajenación de la sociedad en la que vivimos. Pero ya que hablamos de enajenación, díganme como definirían el hecho de que sean los beneficiarios de ese sistema, los Mercados, los que marquen las pautas de las políticas económicas a llevar a cabo. Recuerdo como Zapatero a los primeros que llamó para consultar los pasos a seguir en la “crisis”, allá por 2009, fue a los 25 mayores empresarios del país (juasjuasjuas, ¿ven?, otra vez la risa floja) “¡Están locos estos romanos!” -pensarían los extraterrestres si nos vieran desde el espacio exterior- “¡Una economía al servicio de un@s poc@s en vez de una economía dedicada al bienestar de las personas y del planeta!”. Y no hablo de comunismo, ojo, un sistema igual de cerrado, ineficaz y corrupto que el capitalismo. Hablo de un Sistema en el que prime la felicidad, de tod@s, en vez de los beneficios de un@s cuant@s. Algun@s parecen no enterarse de que compartir las cosas te hace siempre el doble de rico. Y eso que nunca he sido un as de las finanzas, ni de la política, ni de nada. Pero sí fui plenamente consciente en plena burbuja inmobiliaria de que las casas estaban a un precio mucho mayor de su valor “real” (entre un 35 y un 50%). No es ya la especulación de la que hablábamos antes, si no una estafa, ES-TA-FA, de tipo piramidal, en la que todo el sistema se iba a derrumbar tarde o temprano, y los que pagarían la novatada serían los que ahora están en la calle sin hogar o los que se han suicidado. Y yo me pregunto: ¿Cómo me pude dar cuenta yo, un cualquiera, y no lo había previsto nadie, NADIE en el Gobierno, ni un solo Ministerio (Economía, Vivienda, Trabajo, etc.), ni un solo político, ni en el PP ni en el PSOE? ¿Nadie? Respuesta lógica: es imposible, ergo, ell@s son, junto a los otros grandes beneficiarios de la burbuja (banqueros, grandes empresarios y burguesía) los autores de la susodicha estafa, de la que casi tod@s, por activa o por pasiva, somos cómplices. [es igual que si ustedes al ir paseando vieran que están violando a una muchacha, si no hicieran nada serían cómplices. Y bajo mi punto de vista es lo que está pasando: están violando nuestro planeta, están jodiendo nuestra sociedad, no dejan de sodomizar a los ciudadanos de este mundo que tan solo quieren vivir en paz y en libertad] Y mientras los ciudadanos recibimos los continuos ajustes y recortes (análogamente a las galletas que repartía Bud Spencer), los bancos siguen recibiendo miles y miles de millones de € en subvenciones de nuestros Gobiernos. Señores de la RAE, ¿qué hay más allá de lo bochornoso, de lo esperpéntico, de lo maquiavélico? ¡Porque me he quedado sin adjetivos! Aunque si tuviéramos que hablar de quien es el beneficiario último (y máximo) de todo este tinglado, tendríamos que mirar a Ángela Merkel. No, no es mi misión adoctrinar a nadie, pero digo yo, ¿acaso no es sospechoso que sea precisamente Alemania, el país que provocó las dos anteriores guerras mundiales, el que marque y dirija todas las directrices de la política general en la UE? ¿Acaso hemos perdido la Soberanía Popular sin darnos cuenta? ¿Hemos librado (y perdido) la 3ª Guerra Mundial sin gastar una sola bala al haber sido ésta económica y no militar? ¿Pertenecemos al IV Reich y el único truco ha sido no llamarlo IV Reich, si no Unión Europea? Simples divagaciones, no me hagan caso. Pero tengo una más: Se manifestó, al fin, el Anticristo, aunque no en la forma que much@s esperaban (hasta el lerdo de Bill Gates fue sospechoso, el pobre). ¿La Merkel, se preguntarán? ¡No! ¡Los Mercados!, venerados y temidos por igual, como si de un Dios Primigenio se tratara, han resultado ser los que salían en las profecías (repasen, repasen el Apocalipsis). En nuestras manos está luchar contra semejante enemigo. Por mí que no quede. ¡Hasta la victoria, siempre!.

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