miércoles, 19 de junio de 2013

LEGÍTIMA DEFENSA

Algun@s no parece que puedan ser conscientes de la situación que muchos millones de ciudadan@s estamos atravesando. La demonización que están sufriendo los “escraches” me resulta hasta ofensiva, ya que éstos responden única y exclusivamente al siguiente paso lógico después de años de oídos sordos a unas injusticias que no pueden seguir siendo no escuchadas. Algun@s no pueden (aunque lo más probable es que no quieran) ser conscientes de lo insultante que resulta ser tratado como un delincuente común al ser identificados por la Policía en una manifestación cualquiera (y solo por reclamar justicia, ojo, no pidiendo que le corten la cabeza a Rajoy ni nada parecido), mientras que los verdaderos delincuentes esquiaban en St. Moritz hasta hace dos días. Delincuentes como Luis Bárcenas, que disfrutaba de unas aceras, unos semáforos, unos policías y unos jueces pagados por todos los españoles mientras él evadía todos los millones que podía del Fisco. ¡Y encima quería cobrar el paro! ¡Seguro que se retractó por el claro e inminente riesgo de recibir un zapatazo por la calle! O delincuentes como Iñaki Urdangarín, un sinvergüenza capaz de llevarse a la butxaca el 98’5% de lo recaudado para su Fundación Cultura y Deporte para la integración de niños discapacitados y de familias problemáticas (Y de estos niños, digo yo, ¿por qué no dice nada Felipe González?) Eso son solo dos ejemplos, de hechos consumados y probados, nada de “presuntamente”. Si nos metiéramos en presunciones, deberíamos deducir de donde salieron los millones de Bárcenas. Si habláramos de presunciones, tendríamos que mencionar a la infanta Cristina de Borbón, hija de nuestro monarca, esposa de Urdangarín y 50% de Aizoon, la empresa fiducidaria en la que Iñaki metía los millones que (presuntamente) estafaba a todos los españoles. Igual que el Jaguar aparcado en el garaje de Ana Mato. Alguien le tendría que explicar a estas (presuntas) señoras que hay que ser muy ingenua para no enterarse de donde salen los millones que entran en la casa de una, y que la ingenuidad no es una característica muy propia de la posición que tienen. Alguien le tendría que explicar también a Soraya Saez de Santamaría que tachar los “escraches” de anti-demócratas o anti-sistema, puede resultar un poco ofensivo cuando hemos sido los ciudadanos los que hemos sufrido los continuos “escraches” de banqueros y políticos desde hace demasiados años. ¿Cómo calificar la no-imputación de los mencionados D. Bárcenas y Dña. Cristina, con indicios suficientes como para abochornar al fiscal más corrupto? Entiendo (hasta cierto punto) que en los mundos de Yupi se viva del carajo, durmiendo tranquil@ cada noche, pero yo me pregunto… ¿no empieza a ser ya humillante tener intención de votar al PP o al PSOE en las próximas elecciones? Porque el cúmulo de mentiras y despropósitos, que no dejan de sucederse, no desprestigia tanto al que lo ejecuta como al que se lo traga. Aunque la palma se la lleva, como no, la inefable Dolores de Cospedal al definir los “escraches” como nazismo. No, nada más lejos de la realidad. Ustedes, l@s polític@s, son responsables de todos los suicidios habidos y por haber relacionados con el tema al haber defendido una ley hipotecaria que hasta el mismo Tribunal de Estrasburgo consideró injusta a todas luces. Aprendan a asumir sus responsabilidades en vez de hacerse los ofendidos, porque, aunque no quieran ser conscientes de ello, ya son responsables de demasiadas muertes, y la pasividad de la que han disfrutado hasta ahora nos ha convertido a casi tod@s en cómplices. Tal vez algun@s debamos empezar a pedir de forma taxativa y radical la cabeza de Rajoy para que otr@s empiecen a entender las diferencias entre desesperación, justicia, nacionalsocialismo y kale borroka. Recuerden las sabias palabras de Enrico Malatesta: “El oprimido, precisamente porque lo es, se encuentra siempre en un estado de legítima defensa”

No hay comentarios: